Desigualdades Educativas En El Perú


Desigualdades Educativas En El Perú

Investigadora: Sara Jara Ibañez

 El Perú no prioriza el sector educación, lamentablemente este sector enfrenta la hipocresía de un gobierno, la ineptitud de los que están a cargo, la indiferencia de los representantes y la necesidad de una educación de calidad de futuros ciudadanos. Nos han acostumbrado a frases comunes de motivación o a las historias típicas de superación como alternativa de solución, y a la fecha seguimos con la misma pregunta, sin recibir respuesta concreta u objetiva. Entonces, ¿El cambio cuando se dará?, ¿tarea de todos?

Mientras pensamos en la respuesta, tomemos en cuenta aquellos factores que intervienen en el sector educación, porque sinceramente no se da de manera integral en cualquier parte del país; si comparamos la calidad de educación en las tres regiones la diferencia es abismal, ahora, la demografía no es solo el problema, sino también el  contenido de la enseñanza en los colegios públicos y privados, la capacidad de quien dicta el curso, la estructura de las sesiones de aprendizaje en el nivel primario o secundario y la infraestructura del colegio. Conocer, describir e informarnos, nos permitirá tener un panorama más amplio del problema, para plantearnos posibles soluciones, y por ende empezar con acciones que aporten soluciones. 

Las brechas con respecto a la zona demográfica, implican una posición de desventaja para las poblaciones rurales, puesto que son muy marcadas y persistentes. A estas se asocian también las disparidades vinculadas a la lengua materna y aquellas que tienen que ver con la forma de organización de los servicios de educación primaria la escuela o sección multigrada, así como la propia gestión de las instituciones educativas, dada la práctica inexistencia de escuelas no estatales en el ámbito rural. Sin embargo, reducción no es lo mismo que desaparición, y hay diferencias que no solo permanecen, sino que tienen magnitudes absolutas y relativas que no se deben desdeñar (López, 2005).

En el caso de la población rural, es preciso considerar las importantes transformaciones que ha vivido el país en el pasado reciente. Los cambios en la infraestructura vial han facilitado el desplazamiento ocasional o permanente de poblaciones que antes requerían invertir más para acceder a los principales centros urbanos más próximos. Al mismo tiempo, y en el caso de considerar el nivel socioeconómico como variable de análisis, se evidencia que las diferencias en los logros académicos de estudiantes de programas estatales o no estatales son significativas, puesto que las estimaciones de los ingresos o gastos, o medidas compuestas del nivel socioeconómico como tal, influyen con un peso mayor en la calidad educativa (Minedu, 2016).

Otra brecha del sector educativo, es la forma que atienden y consideran a los profesionales que ejercen esta labor, sin tomar en cuenta que los expertos y autores principales en el proceso de aprendizaje son los docentes y directores, son fundamentales para la provisión de los servicios educativos, ellos se encargan de la gestión en los distintos niveles de gobierno nacional, regional y local. Sin embargo en los últimos cinco años, en todos los niveles hubo un incremento marcado del número de docentes contratados, lo que ha conllevado a la asignación regresiva del personal docente. La evidencia disponible sugiere que los estudiantes que obtienen los más bajos resultados en las evaluaciones de rendimiento son aquellos que cuentan con docentes que muestran el dominio más bajo del contenido que enseñan. De esta manera, el sistema educativo estaría reforzando las inequidades existentes, en lugar de estar superándolas (Guadalupe, León, Rodríguez y Vargas, 2017). Parece un chiste mal contado, pero sí, eso hace el sistema educativo en el Perú. 

En relación con los años de experiencia de los docentes, los docentes estatales cuentan, pues, con más años de experiencia, frente a sus pares no estatales, aspecto que reforzaría la idea de una alta rotación de docentes en el sector no estatal. Esto puede estar asociado con la poca expectativa de mejoras salariales que tienen los docentes no estatales. Por otro lado, no solo es la formación del docente, sino de los recursos que cuenta para poder brindar conocimientos, según los análisis realizados por Guadalupe, León, Rodríguez y Vargas, (2017), muestran que los docentes de instituciones educativas estatales, a diferencia de sus pares no estatales, tienen que autogestionarse en mayor medida los materiales que usan en el día a día para el dictado de clases, o en el peor de los casos lo materiales educativos son insuficientes o inadecuados. 

Benavides, León y Etesse (2014) muestran que el sistema educativo peruano se encuentra segregado, característica que hace que los docentes de instituciones públicas se enfrenten a aulas de clases con más estudiantes de menos recursos económicos y, por ende, con mayores problemas para aprender. En el caso de los docentes de instituciones educativas no estatales, la «atomización» de la educación ha dado lugar a un incremento de la modalidad no estatal multigrado en zonas urbanas (León 2015b), particularidad que podría estar haciendo que los docentes no estatales no se sientan capaces o no cuenten con las estrategias pedagógicas necesarias para trabajar con estudiantes de diferentes grados de estudio en una misma aula.

Otro punto de suma importancia, es el financiamiento de la educación básica regular, y en este punto el panorama financiero de la educación, ha sido muy positivo en los últimos diez a quince años. No obstante, los indicadores utilizados por la UNESCO o por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para analizar los recursos financieros destinados por los países a la educación sugieren que estamos muy por debajo de lo que invierten los países miembros de la OCDE. Si el gasto en educación creciera solamente un punto porcentual por encima de la tasa de crecimiento del PBI, entonces lograr la meta tomaría casi cincuenta años. La pregunta es: ¿a costa de qué función? Cuanto más rápidamente crezca el gasto en educación, más se acentuará la tensión en la distribución de los recursos públicos entre los sectores, salvo no solamente que la capacidad de generar recursos básicamente, la recaudación tributaria crezca a tasas altas sino que también disminuya ostensiblemente la evasión tributaria (Guadalupe, León, Rodríguez y Vargas, 2017). 

Perú es superado por tres: Brasil, Chile y Colombia. Brasil y Chile gastaron en el 2013 más del doble de lo que gastó el Perú. Comparando con la otra cola de la distribución la de los países que gastan menos, el Perú supera a Ecuador y Bolivia por montos relativamente pequeños en el nivel de educación primaria, mientras que en secundaria la diferencia con Ecuador sí es significativa (Bolivia gasta igual o muy poco más que el Perú). Lo afirmado no significa que se esté frente a un problema resuelto. 

En efecto, si el propósito del sistema educativo es asegurar el aprendizaje en sus diversos ámbitos, y si para ello se espera que una persona ingrese al sistema en un determinado momento y transite por él sin mayores tropiezos, una medida agregada del éxito del sistema estaría dada por la proporción de personas que culminan mejor aún si oportunamente un determinado nivel educativo que se considera obligatorio, y que logra los aprendizajes esperados para ese momento. Lograr la equidad constituye, en última instancia, la apuesta vital por alcanzar un país de ciudadanos con derechos efectivos, en el que estudiantes, docentes, madres y padres de familia, así como la comunidad en general, encuentren razones para valorar el proceso de la educación, porque favorece el ejercicio de derechos y la autonomía en un país que lo requiere con urgencia.

 

Refrencias bibliográficas 

 

  • INEI, Instituto Nacional de Estadística e Informática (2016). Perú: Encuesta Demográfica y de Salud Familiar 2015. Nacional y departamental. Lima: INEI.

 

  • López, N. (2005). Equidad educativa y desigualdad social. Desafíos a la educación en el nuevo escenario latinoamericano. Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación-UNESCO.

 

  • OCDE, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (2016). PISA 2015 Results. Excellence and Equity in Education (volumen I). París: OCDE. http://doi.org/10.1787/9789264266490-en

 

  • Minedu, Ministerio de Educación del Perú (2016a). ¿Cuánto aprenden nuestros estudiantes al término de la educación primaria? Informe de logros de aprendizaje y sus factores asociados en la Evaluación Muestral 2013. Lima: Minedu.

 

  • CNE, Consejo Nacional de Educación (2016). Encuesta Nacional a Docentes de Instituciones Educativas Estatales y No Estatales, ENDO 2014. Lima: Comisión de Desarrollo Docente.

 

  • Benavides, M.;  León, J. y Etesse, M. (2014). Desigualdades educativas y segregación en el sistema educativo peruano: una mirada comparativa de las pruebas PISA 2000 y 2009. Avances de Investigación 15. Lima: GRADE.

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